Una palabra que no se traduce
Una pieza de vocabulario: una palabra japonesa en grande, su traducción abajo y nada más. Hecha con la plantilla concept-vocab de Kokoro Nikki.

Es el formato más despojado del banco de Kokoro Nikki: una palabra, su lectura y una traducción que siempre queda corta. Funciona porque no compite con nada — no hay foto, no hay color de fondo, no hay una segunda idea peleando por el mismo espacio.
Lo que la mantiene en marca no está a la vista: el gris del papel, la serif del título y el pie son los del brand kit, no decisiones de esta pieza. La misma plantilla con otra palabra sale idéntica en todo lo demás, y es exactamente lo que hace que la décima de la serie se reconozca de la primera.